La ministra de la Mujer y la Equidad de Género, Antonia Orellana, se pronunció nuevamente sobre el caso del exsubsecretario del Ministerio del Interior, Manuel Monsalve, quien ha sido acusado de violación. Orellana enfatizó que, independientemente de las inclinaciones políticas, su compromiso es proteger los derechos de las mujeres.
Declaraciones sobre la gravedad de los delitos sexuales
Durante una entrevista en Meganoticias, la ministra Orellana subrayó la seriedad de las acusaciones, afirmando: “Creo que es muy importante recordar que los delitos sexuales son de los delitos más graves de nuestro Código Penal, ya que involucran negar la plena humanidad de la otra persona al pasar a llevar su consentimiento y su indemnidad sexual, por lo tanto son delitos gravísimos”.
Orellana relató que se enteró de la situación el mismo jueves en que se hizo pública la noticia a través de los medios de comunicación, justo después de regresar de un viaje a Ginebra, donde había presentado ante las Naciones Unidas los avances en materia de derechos de la mujer.
Impacto de la acusación en la seguridad pública
La ministra expresó que, al aterrizar, se encontró con la conmoción generada por la noticia. “Es difícil aquilatar tan rápidamente el impacto que tiene la acusación por un delito tan grave en contra de alguien que precisamente está a cargo de la seguridad pública, donde hemos dicho reiteradamente que la seguridad pública también involucra la violencia en contra de las mujeres”, comentó.
Respecto a sus primeras declaraciones, Orellana aclaró que el enfoque de su comunicación no se centró en las repercusiones políticas del caso, sino en informar a la ciudadanía sobre las leyes y mecanismos disponibles para apoyar a quienes sufren violencia sexual.
Protección de la identidad de la víctima
La ministra también abordó la búsqueda de la identidad de la víctima, indicando que “comienza una búsqueda bastante indiscriminada por encontrar la identidad de la víctima, y hay un motivo por lo que los delitos sexuales son de investigación reservada y tiene que ver con cuidar a las víctimas”. Orellana enfatizó la importancia de no revictimizar y de proteger el proceso judicial.
Reacciones personales y acciones del gobierno
Orellana manifestó que, al enterarse de la acusación, experimentó sentimientos de rabia y frustración, dado que el Gobierno promueve una agenda feminista. “Todo eso se pone entredicho, obviamente, cuando se acusa de uno de los delitos más graves de violencia contra las mujeres a una alta autoridad de Gobierno”, añadió.
La ministra también expresó: “Evidentemente me habría gustado enterarme antes”. Una vez informada, cumplió con su deber de instruir al encargado nacional de la línea contra la violencia hacia las mujeres para que contactara a la Fiscalía Centro Norte, donde se presentó la denuncia, y ofreciera apoyo psicosocial, psicológico y representación jurídica a la víctima.
Críticas y defensa de la ministra
Finalmente, Orellana se refirió a las críticas que ha recibido su ministerio por no emitir una condena enérgica, como ocurrió en el caso del padre del senador Javier Macaya. La ministra consideró que estos cuestionamientos son oportunistas y recordó que su reacción se produjo tras el cuestionamiento a la víctima por parte de un senador.
Orellana destacó que es fundamental recordar que las víctimas tienen garantías, las cuales han sido reforzadas por la Ley Antonia, que otorga un plazo de 10 años para denunciar, así como garantías en salud, entre otros aspectos.
La ministra concluyó: “Me parece bastante mezquino que ante un hecho como un delito sexual donde está imputada otra autoridad, intenten apuntar al Ministerio de la Mujer porque desde que tomamos conocimiento del caso, hemos obrado según lo que es nuestra misión institucional”.

