El misterio ha sido resuelto, y se ha revelado quién es la primera persona en asegurar su lugar en la semifinal del reality show “Ganar o servir”. Esta información fue presentada por Karla Constant durante el último episodio del programa, donde llegó con un sobre que contenía detalles sobre una nueva dinámica que se implementará en la competencia.
Karla Constant explicó que el público ha tomado una decisión a través de sus votos, y que elegiría al primer semifinalista. La animadora también comunicó que la persona seleccionada tendría el beneficio de ser designada como Señor o Señora hasta esa etapa del programa. Sin más dilación, Constant abrió el sobre y reveló que el nombre de la primera semifinalista era Oriana Marzoli. De esta manera, Marzoli se convirtió en la primera persona en asegurar su lugar en la semifinal.
Tras el anuncio, Oriana fue rápidamente felicitada por sus compañeros, Luis Mateucci y su pareja Facundo González. El resto de los participantes se acercó para abrazarla, mientras que Faloon Larraguibel observaba la escena desde su asiento. Posteriormente, Oriana celebró su triunfo con Karla Constant, a quien le dio un fuerte abrazo. La venezolana expresó su emoción diciendo: “Una emoción que el público me apoye, tengo el corazón a mil”, agradeciendo efusivamente a su audiencia por el apoyo recibido.
Reacciones de los participantes
Sin embargo, la noticia no fue bien recibida por todos los participantes. Faloon Larraguibel, en particular, mostró su descontento y le confesó a Botota Fox: “tengo envidia de la mala, no de la sana y soy muy sincera en decirlo, porque así es muy fácil. No haciendo nada, apenas compitiendo”. La transformista expresó que se sentía desvalorizada por el público, lo que la llevó a alejarse de sus compañeros para llorar en soledad.
Además, Faloon continuó explicando su frustración, señalando que le daba rabia el hecho de que ella había participado activamente en las competencias y actividades grupales, mientras que Oriana no había estado tan involucrada. Por otro lado, Daniela Colette también manifestó su enojo, ya que ahora tendría que competir con un hombre. En lugar de consolarla, Luis Mateucci le recordó que no sabía perder y que estas eran las reglas del juego en un reality show.

