La situación política actual en Argentina refleja tensiones internas en el PRO y el kirchnerismo, marcadas por la insatisfacción con el gobierno de Javier Milei y la incertidumbre sobre el futuro electoral.
Un alto dirigente del PRO, que tiene proyección en el territorio bonaerense, ha expresado su frustración con la situación actual del gobierno de Javier Milei, afirmando: “Todos estamos hinchados las pelotas, no solo Mauricio (Macri)”. Esta impaciencia, que se ha acumulado desde el inicio de la gestión debido a promesas que no se han cumplido, podría tener un desenlace impredecible para la frágil alianza entre La Libertad Avanza y el PRO. En este contexto, el posicionamiento de los diputados podría reportar a Macri un veto a la ley de financiamiento universitario, lo que representa un antecedente riesgoso para las negociaciones electorales que se avecinan, especialmente en la provincia de Buenos Aires, el principal distrito electoral del país.
La reciente sanción de la boleta única de papel ha añadido una nueva capa de incertidumbre a las tensiones internas del gobierno, que se enfrenta a un dilema adicional por el peronismo K, que se encuentra dividido en una notoria disputa entre Axel Kicillof y el cristinismo. Horas después de la votación en el Congreso, la legisladora provincial María Fernanda Bevilaqcua, del vecinalismo y hija del intendente de Villarino, presentó un proyecto para adoptar un sistema similar, sumándose así a la iniciativa de los bonaerenses del PRO.
El contexto político en la provincia es complejo, con escasas certezas sobre lo que conviene para el próximo año. La posibilidad de desdoblar el calendario electoral, implementar cambios a nivel nacional o mantener las elecciones de manera concurrente, es un tema de debate. La presentación de Bevilaqcua refleja la situación general que atraviesa la política provincial, donde, por ejemplo, el referente Sergio Massa, candidato presidencial, tuvo una intensa actividad en las horas previas a la votación en la Cámara baja para convencer a algunos sobre los perjuicios de la sanción.
“Por ahora, en la Provincia no tenemos ningún acuerdo”, aseguró un macrista que mantiene reuniones semanales en el distrito, tratando de revitalizar el partido. Hace algunas semanas, la conducción del PRO, encabezada por Diego Santilli, Soledad Martínez y Cristian Ritondo, mantuvo un encuentro seccional en Pergamino, y este mes se prevé otro en Junín, donde se espera la presencia de Macri. La situación es tensa, ya que el presidente está cada vez más fastidiado. “Ya perdona tanto como antes”, explicó un colaborador.
Una reunión reciente con Santiago Caputo, asesor de Milei, fue productiva. Se organizó para filtrar un posible rechazo a las universidades a través de senadores que fueron a ver al bloque de la zona norte del Gran Buenos Aires. Fernando Andreis, quien ha trabajado durante dos décadas al lado de Milei, publicó en sus redes sociales el viernes por la tarde, justo cuando se conocían detalles de una cumbre reservada entre el mandatario y el consultor: “Como escorpión mata rana ayudando a cruzar el río, pueden resistirse, es su naturaleza”. Caputo respondió irónicamente, media hora después, a una cuenta anónima que se utilizaba para descargarse contra “la casta”.
El consultor también compartió detalles sobre la conversación que Ritondo mantuvo al cierre de la reunión, tratando de encontrar una salida para los diputados. Hasta el momento, al menos tres diputados -Rogelio Frigerio, Marcelo Orrego e Ignacio Torres- que tienen injerencia directa sobre una docena de diputados alineados con Macri, habían recibido un llamado de la Casa Rosada. “Sienten que los llaman, pero están en condiciones de pedirles nada, por la sencilla razón de que hasta ahora no les cumplieron nada”, comentó un operador.
La situación es aún más complicada en la Ciudad de Buenos Aires, donde un buen número de concejos distritales gobernados por legisladores libertarios son opositores al peronismo. “No te extrañe que en los próximos meses haya aún diferencias públicas”, agregó un dirigente bonaerense. Esta frustración se manifiesta en el objetivo de rendición final y eliminación definitiva de la posibilidad de un acuerdo partidario en la ciudad, que parece no figurar entre las prioridades de La Libertad Avanza. Por el contrario, se ha afirmado que “vamos a ganar la casa”, según confió un libertario porteño en días recientes.
Los armadores de La Libertad Avanza en la Ciudad, en particular Karina, son conscientes del valor simbólico y económico que representa la capital, y perder en 2025 sería un golpe significativo. Esto se debe a que el triunfo de Eugenia Vidal en 2015 fue un golpe estruendoso al kirchnerismo. Además, el revés público que sufrió Pilar Ramírez, homologada como secretaria General de la Presidencia, por el nuevo código urbanístico, ha causado malestar. El jefe de Gobierno espera que se cumpla un fallo sobre la coparticipación y que se intervenga directamente para destrabar el traspaso de líneas de colectivos que circulan en la Ciudad.
Los dirigentes macristas han conversado con la hermana del Estado en el último tiempo. Santilli se reunió con ella fuera de la Rosada hace poco más de un mes, y fue la primera vez que se vieron cara a cara. Los consultores quieren construir un frente autónomo, incorporando nuevas figuras y buscando independizarse al máximo. Ahora, la relación se basa en la conveniencia mutua: el PRO necesita del Parlamento para sostener la gobernabilidad, y está obligado a ser prudente públicamente porque el electorado ya ha sido absorbido. Esto empuja a Patricia Bullrich a pedir de manera insistente un acuerdo electoral.
El panorama se ha modificado definitivamente en las provinciales, donde el libertario Agustín Romo, un joven audaz, se ha visto envalentonado por su éxito coyuntural, aunque algunos lo consideran “un simple tuitero”. Los últimos colaboradores de la ministra han intentado replicar el movimiento en varios municipios macristas, con cierto éxito. Este equilibrio frágil entre ambos espacios abre una serie de interrogantes sobre la calidad del salto que se promociona.
En principio, el oficialismo resuelve, a nivel nacional, un rubro sensible: la fiscalización de las elecciones de octubre del año pasado, un trabajo que fue resuelto por el peronismo, que cambió la lista extensa de candidatos del sector que integraron listas libertarias. En noviembre, por el contrario, se resolvió evitar que el peronismo gane las elecciones. Tanto el PRO como La Libertad Avanza se acercaron generosamente a ofrecer “voluntarios”. Además, la ingeniería financiera ha resuelto, a través de oficinas ligadas al macrismo, señales de otro tipo de chantaje en la negociación. Se advierte que sin ellos, la performance electoral podría ser una derrota en el distrito. “Imagínate la tapa del diario el día siguiente a la elección: ‘Milei perdió en Buenos Aires’”, describió un dirigente, visiblemente fastidiado, sobre el cuadro actual.
Desde el PRO explican que obtener un resultado magro en el bastión del país sería el peor escenario, y que aún no han resuelto sus propias internas. Esta semana, el cristinismo y La Cámpora han instalado la candidatura de Cristina Kirchner a la presidencia del PJ, una jugada que ha recibido el visto bueno de la mandataria, quien está decidida a jugar formalmente en el Partido Justicialista. Según se ha trascendido, Kicillof, que había mostrado disposición a acordar con el gobernador Ricardo Quintela, ha promocionado la dupla “Qui-Ki”, y habría avalado que en el interior se presenten los avales listos para el lunes 14, con el fin de apuntalar la candidatura del PJ.
En las horas siguientes, además, circuló una versión, considerada inmadura, sobre una potencial suscripción a la paz interna que reemplace a Máximo, en un acto que se llevó a cabo en Monte Hermoso. Se trata de un rumor que ha comenzado a esparcirse entre los dirigentes, aunque se desconoce su veracidad. Esto podría ser una novedad, especialmente en un acto de organización de La Cámpora que incluyó críticas y cánticos directos al gobernador.
El gobierno debe decidir sobre el cronograma de desdoblamiento electoral, un intento que ya había impulsado en 2019 y que encontró una negativa. ¿Podría arriesgarse a organizar unas elecciones con una baja concurrencia y con candidatos en su mayoría desconocidos? Por esta razón, se introdujo simbólicamente el tema en la Legislatura, subrayando las eventuales negociaciones que podrían incorporarse al debate sobre las reelecciones de intendentes, que fueron prohibidas en 2016 por Cambiemos. Sin embargo, esta disyuntiva otorga un gran poder territorial y autonomía, lo que provoca una discusión que ha generado un enorme revuelo interno y ha producido heridas que aún no se han curado: el control de la lapicera.
En esta ocasión, la nómina estuvo concentrada en Martín Insaurralde, quien ha caído en desgracia, y se encuentra encerrado en el Gabinete del líder del Frente Renovador. Supervisados por la presidenta, en consulta con el gobernador, la situación está repleta de ira. La tensión ha comenzado a escalar. Hay referencias en la provincia, así como en el Senado. Para darle volumen presidencial a la situación, se es consciente de que podría volver a repetirse. En este momento, los operadores responden y se reúnen para comenzar a planear cómo moldear la postulación de Kirchner, replicándose en 2025, aunque la incógnita sobre si será beneficioso o no, sigue sin respuesta, y no hay certeza de que esté dispuesta a jugar.

