La tensión entre ambas naciones se intensifica ante la posibilidad de un conflicto armado.
La Guardia Revolucionaria de Irán ha emitido una advertencia clara, indicando que tomará medidas contra la industria energética de Israel en caso de que este país lleve a cabo un ataque. Esta declaración se produce en un contexto de creciente tensión, tras el bombardeo con misiles iraní dirigido a Israel, que tuvo lugar la noche del pasado martes. Este ataque fue una represalia por los recientes asesinatos de figuras clave, incluyendo al líder de la milicia libanesa Hizbulá, Hasán Nasralá, y un general iraní en Beirut, así como al líder político de Hamás, Ismail Haniyeh, quien fue asesinado en Teherán en julio.
El líder supremo de Irán, Ali Jameneí, se pronunció sobre el ataque a Israel, afirmando que este fue “el menor de los castigos por la agresión israelí”. Durante un rezo colectivo que conmemoraba al asesinado líder de Hizbulá, Jameneí subrayó que “cada golpe al régimen sionista es un servicio a toda la humanidad”.
Además, Ali Jameneí hizo un llamado a la unidad entre las naciones musulmanas, instando a que se unan frente a un enemigo común, al que describió como aquel que sigue una política de “divide y vencerás”. En su discurso, argumentó que “la política del Corán es que las naciones musulmanas deben estar unidas”.
Estas declaraciones y acciones reflejan la escalada de tensiones en la región, donde las hostilidades entre Irán e Israel continúan intensificándose, con ambos lados intercambiando amenazas y ataques en un ciclo de violencia que parece no tener fin.

