Arturo Longton deja el programa “Hay que decirlo” de Canal 13 por motivos de salud, tras aportar su humor y carisma como panelista.
Arturo Longton ha dejado de ser uno de los panelistas estables del programa “Hay que decirlo”, transmitido por Canal 13. Aunque su participación en el espacio conducido por Pamela Díaz e Ignacio Gutiérrez no era de gran protagonismo, su sentido del humor y sus intervenciones divertidas aportaban al ambiente del programa. La decisión de su salida ha generado interés, especialmente porque se trataba de su primer trabajo con un horario fijo de lunes a viernes, aunque no asistía todos los días.
Desde Canal 13 se ha confirmado que la renuncia de Longton se debió a motivos de salud. En un comunicado, la estación indicó que la salida fue “por mutuo acuerdo” y que “las puertas quedaron abiertas” para un posible regreso en el futuro. Esta situación está relacionada con las intervenciones quirúrgicas que Longton se sometió antes de su ingreso al programa. En una conversación anterior con Publimetro, el panelista había revelado que se había sometido a una operación en el túnel carpiano. Además, el 27 de agosto, mencionó que tuvo que dejar el programa para realizarse una operación en los codos.
Antes de su ingreso a “Hay que decirlo”, Longton se presentó con un estilo juvenil, describiendo su apariencia como un “Justin Bieber con cuarenta y siempre”. En esa misma conversación con Publimetro, se refirió a su nuevo trabajo como un hito en su carrera, ya que era la primera vez que trabajaba con un horario rígido. Afirmó que se sentía cómodo en el programa, dado que conocía a muchas personas tanto detrás como delante de la cámara, lo que facilitaba su rutina diaria.
Longton, quien ha vivido toda su vida con su madre, se trasladó desde la Región de Valparaíso a la Metropolitana para unirse a este proyecto que comenzó el 5 de agosto. Su objetivo era competir directamente con el programa de TVN “Carmen Gloria a tu servicio”, que promediaba 6.5 puntos de rating en ese momento. En su relato, Longton expresó que se había instalado en Santiago y que tenía más amigos en la capital que en Viña del Mar, donde su círculo social era limitado, ya que la mayoría de sus conocidos estaban casados y con hijos. Además, destacó que se encontraba en una etapa de su vida en la que tenía las cosas más claras y que debía comportarse de manera responsable debido a su compromiso diario con el programa.

